martes, 22 de noviembre de 2011

La vida es algo demasiado importante como para tomarsela enserio.

No hay nada más bonito que esa sensación extraña que se llama amor, es algo que te invade por todo el cuerpo, te sube al cielo y te acurruca en una nube pero que tontos somos cuando nos enamoramos, pensamos que nada puede hacer que un dia caigamos de la nube y nos demos contra el suelo, que simplemente sin ninguna razón la otra persona coja otro camino y no vuelva a buscarte, solo vemos lo que queremos ver. No lo sigas esperando no va a volver asique mira al pasado y sacale la lengua HOY es un día nuevo y nada ni nadie puede hacer que las cosas se tuerzan porque TÚ y solo TÚ eres la única que decide los pasos que debe dar.

Ya no hay un hasta luego esto es un Adiós,

Frió. Solo había frió, frió por todas partes. Las sabanas se habían vuelto ásperas, el sofá demasiado grande para los dos. Dejaron de echar películas de amor. Se acabaron las flores por San Valentin y las cenas donde solo había un vaso para dos. Los sueños se enfadaron con nosotros por no añadir deseos.
Al fin y al cabo, simplemente aveces no hay historias de amor eternas, simplemente aveces no las hay. Pero es duro de aceptar cuando miras a esa persona que ya no sientes nada, que ya no hay ni el menor recuerdo de felicidad con esos ojos verdes porque aveces esos ojos verdes, simplemente un día mintieron sobre vuestro amor.

martes, 15 de noviembre de 2011

Vendo mi casa.

Como lo lees. Vendo mi casa, entera. Está muy bien situada, cerca del centro. Cerca de la estación de autobuses, donde alguna que otra vez recibí tu sonrisa y tus besos.
Tiene balcones que dan a una iglesia, desde los que tú y yo siempre veíamos nuestra boda que jamás llegó, que jamás llegaría. Y tiene dos dormitorios, con camas pequeñas donde hemos hecho el amor hasta reventar. Por supuesto, las sábanas están limpias, no soportaría el olor a ti, a tu piel, a tus besos durante tanto tiempo. Nadie que entre aquí lo soportaría. Las habitaciones huelen un poco a dolor, sobre todo el dormitorio grande, pero es cuestión de ventilar los cuartos un tiempo y pasará.
Como casi todo, dale tiempo a que cicatrice. La casa también te echa de menos. Hay un salón muy grande, está casi nuevo. Puedes vaciar los cajones, yo no me atrevo. Están llenos de mis errores, de mis errores contigo. No los he tirado porque no caben en una simple papelera, alquila un camión con destino al pasado, yo me encargo de pagar el viaje. Y llévate también las flores marchitas de la terraza, el olor a podrido de esta relación se refleja en ellas y me da alergia. Nos han acompañado durante todo el camino, sonrieron y lloraron con nuestra relación y ahora que toda esta farsa ha terminado, se han secado. ¿No da miedo? Tiralas.
También hay una cocina, como en todas las casas. La nevera está vacía, nosotros siempre comíamos fuera. ¿Recuerdas? De aquí para allá, donde encontrábamos. Por eso está casi nueva; de hecho, creo que es lo único que ha sobrevivido a nuestra relación. Cuando veas la cocina, encontrarás aquel montón de post-it de colores pegados en el mueble donde guardo el atún. No los tires. Embálalos y mándalos a un mundo donde la gente nunca termine lo que empieza. Son promesas que algún día cumpliríamos. Promesas que nunca cumplimos.
Los cuartos de baño no son nada del otro mundo. En la ducha también hemos hecho el amor, como animales. Hay alfombrillas porque cuando se quiere con todo el amor resbala y duele. Puedes usarlas. No huelen a nada. Lo bueno del agua es que lo limpia todo, se lleva consigo cualquier cosa y te permite recrearte en la marcha de lo bueno de la vida por el desagüe. Por eso es tan grande, me gustan los cuartos de baño amplios, donde uno pueda llorar a gusto en el suelo y mirarse al espejo sin miedo a tropezar con algún mueble.
Y por último, que debería haber sido lo primero: el recibidor. El teléfono sin la luz encendida. Porque aún no me has llamado. Aún funciona, no me he atrevido a desconectarlo. Por si te equivocabas y marcabas mi número. Así que ya sabes, cógelo siempre y si preguntan por mí, aunque haya pasado una eternidad, dile que estás a tiempo, que aún no te olvidé. El paragüero está vacío, a ti siempre te gustó calarte de lluvia hasta los huesos y a mi no me importaba.
Por último, la mirilla. No la utilices. Está medio rota. Falta un soplido para que acabe de caer. Ha visto demasiadas cosas. No la hagas partícipe de ninguna relación, no es tan fuerte como aparenta. No lo aguantaría. Y bueno... Eso es todo. Yo no volveré por aquí. No puedo.

Ya hablaremos del dinero, ya me contarás que tal te va. Toma la llave. Es tuya. Cuídala, por favor. Y no invites a nadie de quien puedas enamorarte o no durarás mucho por aquí.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Mi compañera de penas y alegrías.

Por que todos necesitamos una persona con quien compartir nuestros peores y mejores momentos. Esa persona que pase lo que pase siempre sabe sacarnos una sonrisa en la cara, esa persona con lo que todo parece posible, la que te apoya en cada segundo de tu vida.Esa persona que con una sonrisa lo da todo, esa persona con las que hay tantos momentos que jamás olvidaras.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Le he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana.

No me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.
Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre..

lunes, 7 de noviembre de 2011

domingo, 6 de noviembre de 2011


Un beso nuestro es un regalo, entre nosotros y privado.
Me encanta decirte esta frase y es que estoy enamorado.

TE AMO

Despellejar toda tu ropa, mi objetivo, tu desnudo. Bromear mordiéndote en la mejilla del culo. Observarte a mi lado y examinar todas tus curvas, seguidamente el saboreo de toda tu carne cruda.Sin dudar mis sentimientos, querernos hasta ancianos.Saciarnos con placeres, despacito y con amor.

martes, 1 de noviembre de 2011

JS

Yo no quiero un amor civilizado,con recibos y escena del sofá.Yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar. Yo no quiero vecínas con pucheros; yo no quiero sembrar ni compartir; yo no quiero catorce de febrero, ni cumpleaños feliz. Yo no quiero cargar con tus maletas; yo no quiero cortarme la coleta que elijas mi champú; yo no quiero mudarme de planeta, brindar a tu salud. Yo no quiero domingos por la tarde; yo no quiero columpio en el jardin; lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí. Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren. Yo no quiero juntar para mañana, no me pidas llegar a fin de mes; yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana sin ganas de comer. Yo no quiero calor de invernadero; yo no quiero besar tu cicatriz; yo no quiero París con aguacero, ni Venecia sin tí. No me esperes a las doce en el juzgado; no me digas "volvamos a empezar"; yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad. Yo no quiero saber por qué lo hiciste; yo no quiero contigo ni sin ti; lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, es que mueras por mí. Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren.

“Lo digo como lo siento la vida es más complicada que navegar contra el viento” 


La melancolia es un color que no es demasiado desagradable, la melancolía es un territorio donde caen las canciones, es una caída de la tarde, es una pareja que está perdiendo la pasión, son unas canas que aparecen, es el territorio de la poesía. No le tengo el menor miedo la melancolía, vivo ahí desde hace mucho tiempo.
Si uno está muy alegre o muy triste de ahí no crece casi nada poético. Si uno está muy contento tiene que ir a dar saltos al parque, y si uno está muy enamorado echa polvo tras polvo… pero la melancolía es el sentimiento húmedo con el que nacen versos en la cabeza”